
Exquisita Langosta y Vieiras al Ajillo
Preparé este plato para celebrar mi aniversario y se convirtió en nuestro favorito para ocasiones especiales. La mezcla de langosta tierna y dulce con vieiras perfectamente selladas en esa jugosa salsa de ajo y mantequilla crea pura magia en tu plato. Aunque parece algo de restaurante elegante, es sorprendentemente fácil de hacer en casa, transformando cualquier cena en algo extraordinario.
Una Comida de Alta Cocina en Casa
Lo maravilloso de esta receta es cómo ingredientes tan sencillos crean algo verdaderamente espectacular. La salsa de mantequilla al ajo realza toda la dulzura natural de los mariscos mientras mantiene todo jugoso y tierno. Me encanta lo versátil que es, ya sea para celebrar algo especial o simplemente para darle un toque elegante a una noche normal.
Lo Que Necesitarás
- Colas de Langosta: Busca unas bien gorditas, valen cada céntimo.
- Vieiras: Sécalas muy bien para conseguir un sellado perfecto.
- Mantequilla: Usa sin sal para controlar el sazonado.
- Ajo: Picadito y fresco da el mejor sabor.
- Zumo de Limón: Recién exprimido marca la diferencia.
- Pimentón: Solo un poco para dar color y sabor.
- Aceite de Oliva: Para lograr ese dorado perfecto.
- Perejil: Fresco y picado añade un bonito color.
- Sal y Pimienta: Para sazonar todo a punto.
Preparando Tu Banquete de Mariscos
- Prepara las Colas de Langosta
- Corta bien las cáscaras y píntalas con nuestra mantequilla sabrosa.
- Gratina la Langosta
- Deja que se cocinen hasta que estén tiernas, bañándolas para mantenerlas jugosas.
- Sella las Vieiras
- Calienta bien la sartén para conseguir esa costra dorada tan bonita.
- Termina con Mantequilla de Ajo
- Deja que todo se mezcle en esa increíble salsa.
Mis Mejores Trucos para Mariscos
Siempre empieza con marisco fresco, la calidad se nota en el plato final. Las vieiras tienen que estar muy secas para conseguir ese sellado espectacular. Vigila bien los tiempos de cocción, nadie quiere mariscos pasados. No te olvides de girar la bandeja para que todo se cocine por igual bajo el grill.
Combinaciones Perfectas
Nos encanta servirlo con pan crujiente calentito para mojar toda esa salsa tan rica. Una ensalada ligera al lado trae buen equilibrio y una copa de vino blanco fresquito hace que todo sea más especial. A veces añado un risotto cremoso cuando queremos algo más contundente.
Guardando Para Después
Aunque este plato está mejor recién hecho, las sobras aguantan bien en la nevera un par de días. Solo caliéntalas suavemente en una sartén con un poquito de mantequilla para mantener la ternura. Puedes congelarlo, pero te recomiendo disfrutarlo fresco.
Hazlo a Tu Manera
A veces cambio por gambones o añado cangrejo fresco para variar. Un pellizco de guindilla da un calorcito agradable y el tomillo fresco es una buena alternativa de hierba. Añadir verduras verdes como espinacas o espárragos lo hace todavía más especial.
Dudas Frecuentes
Las colas de langosta congeladas funcionan bien, solo descongélalas completamente antes. No te preocupes si no tienes perejil fresco, el seco también vale. Secar bien las vieiras y tener la sartén caliente evita que se peguen. Si quieres probar algo diferente, la langosta a la parrilla tiene un sabor increíble.

Preguntas Frecuentes
- → ¿Cómo consigo un dorado perfecto en las vieiras?
Asegúrate de secar bien las vieiras y calienta mucho la sartén. No las muevas hasta que estén listas para dar la vuelta y no llenes demasiado la sartén.
- → ¿Por qué abrir en mariposa las colas de langosta?
Esto ayuda a que se cocinen de manera uniforme. Además, mejora su apariencia y permite que la mantequilla de ajo penetre mejor.
- → ¿Puedo preparar esto con antelación?
Es mejor servir la langosta y las vieiras recién cocinadas. Sin embargo, puedes preparar la mezcla de mantequilla de ajo y limpiar el marisco con tiempo.
- → ¿Cómo sé si el marisco está listo?
La carne de langosta se vuelve opaca y firme. Las vieiras deben estar doradas por fuera y un toque translúcidas en el centro.
- → ¿Qué guarniciones quedan bien con este plato?
Acompaña con espárragos, risotto o verduras al horno. También quedan geniales una ensalada ligera y pan crujiente para el resto de la mantequilla de ajo.