
Tortitas de maíz dorado que traen el sabor del verano en cada bocado. Con su exterior crujiente y centro suave lleno de maíz dulce, estas tortitas son el antojo perfecto. Cebolletas frescas, queso manchego y especias cálidas crean una profundidad increíble, ya las sirvas como aperitivos, acompañamientos o tentempiés.
Lista de ingredientes sencillos
- Maíz dulce fresco: Usa granos de mazorcas frescas para mejor sabor o maíz congelado descongelado como alternativa práctica.
- Cebolletas frescas: Añade cebolletas picadas para un suave sabor a cebolla y un toque de color.
- La leche que prefieras: Usa leche entera, vegetal o cualquier variedad que te guste para mezclar la masa.
- Huevo y queso manchego: El huevo une las tortitas, mientras el queso manchego aporta riqueza y profundidad de sabor.
- Mezcla de harina de maíz y trigo: Combínalas para una textura equilibrada con un ligero toque crujiente de la harina de maíz.
- Levadura química: Asegura que las tortitas se esponjen ligeramente, creando un bocado ligero y tierno.
- Mezcla de condimentos: Usa tu combinación favorita, como pimentón, ajo en polvo o un toque de cayena para darles sabor.
Preparando tus deliciosas tortitas
- Prepara los ingredientes húmedos: En un bol, bate la leche, el huevo y cualquier condimento líquido hasta que estén bien mezclados.
- Agrega el relleno: Incorpora los granos de maíz fresco, las cebolletas picadas y el queso manchego rallado, asegurándote de que todo quede bien distribuido.
- Incorpora los ingredientes secos: Añade los condimentos y la levadura química al bol, luego ve agregando gradualmente la harina de maíz y trigo. Mezcla hasta obtener una masa espesa pero manejable.
- Calienta la sartén: Pon una sartén grande a fuego medio y añade suficiente aceite para cubrir el fondo. Deja que el aceite se caliente hasta que brille.
- Cocina las tortitas: Vierte cucharadas de masa en la sartén, presionando suavemente con el dorso de una cuchara para aplanarlas un poco. Cocina hasta que la parte inferior esté dorada.
- Voltea y termina: Da la vuelta con cuidado a cada tortita y cocina el otro lado hasta que esté dorado y bien hecho.
- Escurre y sirve: Saca las tortitas de la sartén y colócalas en un plato con papel de cocina para quitar el exceso de aceite. Sírvelas calientes para disfrutar del mejor sabor y textura.
Trucos para el éxito
Aplasta tus tortitas de maíz suavemente en la sartén para una cocción uniforme. Vigila el fuego para evitar que se quemen y mantén la masa ligera añadiendo los ingredientes secos al final. Estos sencillos pasos garantizan tortitas perfectas siempre.

Sugerencias para servir
- Comida ligera: Combina las tortitas de maíz con una ensalada verde fresca y aguacate en rodajas para una comida sencilla y saludable.
- Acompañamiento para barbacoa: Sírvelas junto a bocadillos, ensalada de col o carnes a la parrilla en tu próxima reunión al aire libre.
- Con salsas: Ofrece acompañamientos cremosos como nata agria, alioli o mayonesa de chipotle para mojar.
- Solas: Disfruta las tortitas como tentempié para saborear su sabor naturalmente rico y satisfactorio.
Mantenlas frescas
Guarda las tortitas sobrantes tapadas en la nevera o congélalas para cuando te apetezcan más tarde. Caliéntalas como más te guste cuando quieras volver a disfrutar de ese exterior crujiente y centro tierno.
Preguntas Frecuentes
- → ¿Puedo usar maíz congelado en lugar de fresco?
El maíz fresco de verano es mejor, pero el congelado también sirve. Descongélalo y sécalo bien para evitar que la masa quede demasiado húmeda.
- → ¿Para qué sirve el vinagre de manzana?
El vinagre activa el polvo de hornear, haciendo que los fritters queden más ligeros y esponjosos. No notarás su sabor en el resultado final.
- → ¿Cómo puedo mantenerlos crujientes?
No llenes demasiado la sartén; deja espacio entre los fritters. Además, asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de empezar. Deberías oír un chisporroteo al añadir la masa.
- → ¿Puedo hacerlos con anticipación?
Son ideales cuando están recién hechos y calientes, pero puedes calentarlos nuevamente en el horno para devolverles su textura crujiente. Evita usar el microondas porque se pondrán blandos.
- → ¿Con qué los puedo servir?
La crema agria es un clásico, pero también van bien con salsa picante, ranch o incluso jarabe de arce si buscas un toque dulce-salado.